Cindy Sherman

Cynthia Morris Sherman, mayormente conocida como Cindy Sherman, es una fotógrafa y directora de cine estadounidense. Nació el 19 de enero de 1954 en Nueva Jersey. Actualmente cuenta con 67 años de edad. 

Comenzando con su etapa artística en 1976, cuando terminó de estudiar, se mudó a Nueva York y empezó a realizar sus famosas series de fotografías, siendo estas: 


— Untitled Film Stills (1977-1980): Se tratan de imágenes realizadas en blanco y negro a modo de reportaje gráfico de diversas historias protagonizadas por mujeres. Remiten las películas de los años cincuenta y pretenden llamar la atención sobre la estereotipación de las representaciones femeninas.



— Centerfolds (1981): parodias de revistas eróticas masculinas que representan a los personajes en una gran diversidad de estados emocionales, desde el aterrorizado hasta el melancólico. Con ella, Sherman adopta la condición masculina de mirar fotografías de mujeres expuestas, pero le da la vuelta a la tortilla y asume los roles tanto de fotógrafo como de pin up.



— Disasters, Fairy Tales and Disgust pictures (1985-1986):  representa vísceras, vómitos, mutaciones y personajes de terror, alerta del cambio que está sufriendo la sociedad, cayendo en un consumismo feroz.


— History Portraits (1988-1990): referente a la historia de la pintura. Su intención es desmitificar las personalidades que la sociedad se empeña en ensalzar, ya sea en forma de obras maestras o de estrellas de televisión.



— Sex Pictures (1992): simbolizan la cosificación de los cuerpos en la pornografía mediante escenas protagonizadas por muñecos, autómatas fragmentados y recompuestos en posturas impúdicas e inverosímiles.



— Horror Pictures (1995): representación de lo obsceno. Rostros inhumanos de ojos espantados y vidriosos, cabezas hechas de fragmentos que muestran las suturas como terribles heridas.


— The Head Shots (2000-2002)  


 — Clowns (2003-2004): visita a una feria americana, acercándose a la figura del personaje detrás de la  máscara de payaso, usando por primera vez técnicas digitales y mezclando con las analógicas.







 





— Fotografías para Instagram (2017- ): Con esta serie —que aún se encuentra    en desarrollo, la artista trata de plantear una crítica a la facilidad que tenemos   para modificar nuestra representación de la realidad en las redes sociales.

 

 

 

                                                                                                                                                                                          





   


 
Exhibió más de tres décadas de su trabajo en el MoMA de Nueva York.

A pesar de que en la mayoría de sus fotografías aparece ella, no las considera autorretratos. En su cabeza, solo son sus personajes. 







París siempre había sido conocida como la ciudad del amor y la moda, teniendo sus calles llenas de museos, monumentos, turistas de todos los rincones del mundo, un lugar donde la cultura y el romanticismo se desbordan en todo su esplendor. Cuando se pasea por sus calles, se tiene la sensación de estar sumergido en una novela de lujo y pura libertad. El bullicio del dialecto y el delicioso aroma que deprenden alguna de sus calles a causa de las múltiples floristerías y cafeterías en las cual puedes degustar un azucarado ''croissant''. Calles en las que nació Alem Collet, una joven veinteañera de dorados cabellos, delicada y blanquecina piel, finas cejas, oscuros orbes, cuales pestañas siempre llevaba pintadas, largas además de esbeltas piernas que le hacían alcanzar el metro setenta y dulce personalidad cual siempre le había hecho soñar hacer resonar con potencia sus pasos sobre una impresionante pasarela. Ser el destino de los focos, llevar ropajes exclusivos de una elegante marca, sostener finamente una copa de champan entre sus delgados dedos, riendo y manteniendo largas conversaciones con personas de las altas esferas de la profesión. Su lugar de entrenamiento, su descuidado cuarto, el mismo en el que se encontraba aquel día que, tras escuchar un melodioso e intrigante golpeteo contra su puerta, la llevó a desaparecer.